Para evitar estafas de cerrajeros de urgencia: elige una empresa con nombre, dirección física y opiniones reales, pide orientación sobre el precio antes de que empiece el trabajo, desconfía de los precios «desde» muy bajos y de quien quiere cambiar el bombín sin motivo, y exige siempre factura con los datos de la empresa. Lo mejor es tener guardado el teléfono de un cerrajero de confianza antes de necesitarlo.
Señales de alarma
- Anuncios sin nombre de empresa ni dirección, solo un teléfono.
- Precios «desde» muy bajos que luego se multiplican con suplementos.
- Negativa a orientarte sobre el precio antes de ir.
- Quiere taladrar o cambiar el bombín de entrada, sin intentar otra apertura.
- Solo acepta efectivo y no quiere darte factura.
- Presiona para que decidas rápido con frases como «si no, sale más caro».
Cómo elegir un cerrajero de confianza
- Comprueba que tiene tienda o dirección real y búscalo en Google Maps.
- Lee sus opiniones, sobre todo las recientes.
- Pregunta por teléfono cómo trabaja y de qué depende el precio.
- Pide factura con el nombre de la empresa y su CIF.
Durante el servicio
- Pide que te explique qué va a hacer antes de empezar.
- Si propone cambiar el bombín, pregunta por qué es necesario.
- Guarda el bombín antiguo si te lo cambian.
Guarda un número de confianza antes de necesitarlo
Las estafas funcionan porque buscamos con prisa y nervios. Guarda hoy el teléfono de un cerrajero con tienda física en tu ciudad. En Málaga, DJG Cerrajeros – La Boutique del Mando y la Llave está en C. Alonso de Palencia, 1 y atiende urgencias las 24 horas en el 615 33 74 30.
Si te has quedado fuera de casa, sigue estos pasos: me he quedado fuera de casa en Málaga.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que cobren más de noche?
Sí, es habitual que un servicio nocturno o en festivo tenga un precio mayor. Lo importante es que te lo expliquen antes.
¿Siempre hay que romper el bombín para abrir?
No. En muchas aperturas no hace falta. Si te proponen cambiarlo, pregunta el motivo.
¿Qué hago si creo que me han estafado?
Guarda la factura o cualquier justificante y acude a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) o a las asociaciones de consumidores.
